Restaurantes que tienes que conocer en Oaxaca
Hay lugares que se visitan… y hay lugares que se viven. Oaxaca pertenece a la segunda categoría. Aquí cada comida tiene historia, cada ingrediente tiene origen y cada restaurante guarda una personalidad distinta que vale la pena descubrir. No importa si es tu primera vez en el estado o si ya te sabes de memoria el menú de tus favoritos, siempre hay una mesa nueva esperando sorprenderte. Porque en Oaxaca la tradición no se queda quieta: evoluciona, se reinventa y se mezcla con propuestas contemporáneas que mantienen viva la escena gastronómica. La verdadera pregunta no es si vas a comer bien —eso es garantía—, sino cuáles son esos restaurantes que realmente no te puedes perder.
En esta lista reunimos restaurantes que tienes que conocer en Oaxaca si quieres entender por qué este destino es uno de los más potentes a nivel culinario en México. Desde terrazas con vista inolvidable hasta espacios íntimos donde el mezcal y la cocina se encuentran, cada uno tiene algo especial que contar. Si te gusta descubrir lugares antes de que todos hablen de ellos o simplemente quieres asegurarte de elegir bien tu próxima reservación, sigue leyendo… porque aquí empieza tu próxima experiencia gastronómica.
1. Restaurante Defondo Oaxaca
Restaurante DeFondo Oaxaca es de esos restaurantes que tienes que conocer en Oaxaca cuando buscas algo diferente, relajado y con mucha personalidad. Ubicado en la colonia Centro (Ruta Independencia), este spot se ha ganado su lugar entre quienes disfrutan propuestas casuales pero bien pensadas. Desde afuera llama la atención por su estilo moderno y artístico, y por dentro confirma que aquí el plan es claro: buena comida, ambiente cómodo y cero pretensiones. Es el tipo de lugar al que llegas por curiosidad… y al que regresas por antojo.
Por su dinámica y ambiente, es ideal para cena, sobre todo si quieres algo rico sin caer en lo formal. Funciona perfecto para amigos y parejas, ya sea en plan cita relajada o para reunirse a platicar largo mientras comparten algo al centro. La iluminación tenue y el diseño interior hacen que el espacio se sienta íntimo pero casual, perfecto para dejar que la conversación fluya mientras llegan los platillos.
En la carta destacan propuestas de cocina mexicana casual con un giro contemporáneo: sándwiches bien armados, combinaciones como pulled pork, pork belly estilo cubano, pollito con papas y vegetales asados que se sienten reconfortantes pero con carácter. Las bebidas también tienen personalidad, desde limonada de jengibre hasta horchathai, ideales para acompañar. El rango de precio es de $180 a $350 pesos mexicanos por persona, lo que lo convierte en una opción accesible para comer bien en pleno Centro.
Otro punto a favor es que este restaurante admite mascotas, así que puedes armar el plan completo sin dejar a tu lomito en casa. Si buscas un lugar auténtico, con comida sabrosa y ambiente relajado en Oaxaca, DeFondo definitivamente merece estar en tu lista.







2. Restaurante Sushido Mazunte
Restaurante Sushido Mazunte es de esos restaurantes que tienes que conocer en Oaxaca cuando te dan ganas de cambiarle al menú típico de playa sin perder el mood relajado. Está en la colonia Rinconcito, a nada de la costa, y se siente como un oasis para los que aman lo fresco, lo bien hecho y lo que sorprende. El lugar mezcla lo japonés con vibra tropical: terraza acogedora, mesas amplias para ir en bola y una barra donde se antoja quedarte viendo cómo cae la tarde.
Por su ambiente y su ritmo, es ideal para cena. Es el tipo de plan que se arma perfecto después del mar: llegas con hambre, pides varias cosas al centro y dejas que la noche se vaya armando sola entre rollos, gyozas y plática larga. Además, es ideal para amigos y parejas, porque se presta igual para una cita con brisa y luz tenue, que para un plan de grupo donde todos piden “uno de cada uno” y se van pasando los platillos como debe ser.
La propuesta es sushi fusión con ingredientes frescos y combinaciones que se sienten muy Mazunte: sabores ligeros, colores, texturas y platillos que van desde sushi rolls y poke estilo Sushido hasta sopa miso, tatakis y pescado del día. Todo está pensado para que pruebes varias cosas sin empalagar, y para que cada ronda te deje con ganas de otra. El rango de precio es de $250 a $350 pesos mexicanos por persona, así que puedes comer muy bien sin que la cuenta se robe el show.
Y ojo con el dato que muchos aman: este restaurante admite mascotas, así que puedes caer con tu lomito y hacer el plan completo. Si buscas un lugar diferente, fresco y con vibra bonita para cenar en Mazunte, Sushido Mazunte se gana su lugar en la lista sin discutir.







3. Restaurante Salmastro Playa Zipolite
Restaurante Salmastro Playa Zipolite es de esos restaurantes que tienes que conocer en Oaxaca si tu idea de “comer rico” incluye arena, brisa y el mar de frente. Este spot se siente como un oasis sin prisas: llegas, te sientas y todo se acomoda —la vista, el mood y el antojo. Tiene esa vibra bohemia de Zipolite, pero con una propuesta más completa, de esas que funcionan igual para desayunar con calma que para cerrar el día viendo cómo se pinta el cielo.
Este restaurante se encuentra en la colonia Playa Zipolite, literalmente a pasos de la costa, así que la experiencia empieza desde el camino. Por su horario y su ambiente, es ideal para comida (aunque también se disfruta muchísimo en plan tarde-noche). Y es ideal para familias, amigos y parejas, porque el lugar se presta para todo: un plan relajado en grupo, una cita con atardecer, o una comida larga donde la sobremesa se vuelve parte del viaje.
En la mesa encontrarás una propuesta bien variada, perfecta para que cada quien pida a su antojo: desde opciones con mariscos y pescados frescos, hasta platillos más “del mundo” como pastas, raviolis, ceviches y hamburguesas para cuando quieres algo más contundente. Aquí el punto es comer sabroso y sin complicarte, con ingredientes frescos y porciones que se disfrutan mejor cuando se comparten. El rango de precio es de $100 a $300 pesos mexicanos por persona, lo cual está buenísimo considerando la ubicación y la experiencia frente al mar.
Y sí, hay un detalle que suma muchísimo: este restaurante admite mascotas, así que tu plan puede incluir a tu lomito sin drama. Salmastro es ese tipo de restaurante que se vuelve “imperdible” porque no solo te alimenta: te deja un recuerdo de playa, sabor y buena vibra que se antoja repetir.







4. Restaurante Liquen Oaxaca
Restaurante Liquen Oaxaca es de esos restaurantes que tienes que conocer en Oaxaca si te late cenar con vibe elegante, pero sin perder el toque relajado del Centro. Se encuentra en la colonia Centro, y desde que llegas se siente que aquí el plan va en serio: terraza con ambiente bonito, barra con coctelería protagonista y una propuesta que mezcla lo contemporáneo con lo oaxaqueño de una forma muy “aquí sí le pensaron”. Es el tipo de lugar que se disfruta lento, como debe ser.
Por su ambiente y concepto, es ideal para cena. Funciona increíble para parejas y amigos, sobre todo si traen ganas de algo más especial: una cita con buen mood, una salida de “vamos a brindar” o una noche de plática larga con comida para compartir. La iluminación, la música y el servicio se prestan para que la experiencia se sienta cuidada, pero cero tiesa.
En la comida, Liquen apuesta por cocina de autor con ingredientes de la región, presentaciones bonitas y sabores que sorprenden sin perder identidad. Además, su mixología y destilados artesanales (tienen microdestilería) son parte importante del encanto, así que aquí vale la pena maridar y probar algo de la barra. El rango de precio es de $350 a $500 pesos mexicanos por persona, perfecto para una cena bien armada en el Centro.
Y ojo, porque este punto cambia el plan para muchos: este restaurante admite mascotas, así que puedes caer con tu lomito y disfrutar la terraza sin complicarte. Si buscas una cena con estilo, buena comida y coctelería que se luce, Liquen es de esas paradas que se vuelven favoritas.







5. Restaurante Tacos y Más San Judas
Tacos y Más San Judas es de esos restaurantes que tienes que conocer en Oaxaca cuando el antojo pide algo directo, sabroso y sin rodeos. Aquí la promesa es clara: comida hecha al momento, porciones cumplidoras y ese sabor taquero que se disfruta mejor con buena salsa y mejor compañía. Es el tipo de lugar al que llegas con hambre real y sales con la satisfacción de haber elegido “el confiable”, de esos que no fallan cuando quieres cenar rico sin complicarte.
Este restaurante se encuentra en la colonia Centro (San Pablo Villa de Mitla), una zona perfecta para armar plan después de pasear, caminar o simplemente cuando andas por Mitla y quieres comer algo que te deje feliz. Por su horario y vibra, es ideal para cena, porque se presta para llegar al atardecer, pedir varios platillos al centro y quedarte un rato platicando mientras sigues picando “nomás uno más”.
Es ideal para familias y amigos, porque el ambiente es casual y se disfruta en grupo: pides variedad, pruebas de todo y cada quien arma su taco como se le antoje. Aquí el plan es relajado, sin poses: vas a lo que vas, pero con gusto. Y como todo se prepara al momento con ingredientes frescos, la experiencia se siente bien servida y bien cuidada, justo como debe ser en un lugar que vive del sabor.
En cuanto al presupuesto, está súper accesible: el rango de precio es de $100 a $300 pesos mexicanos por persona, así que puedes darte gusto sin que te duela la cartera. Además, este restaurante admite mascotas, un plus enorme si tu plan incluye llevar a tu lomito. Si estás en Mitla y quieres una cena taquera que cumpla, Tacos y Más San Judas se gana su lugar en la lista sin discutir.







La mesa está puesta… ¿te quedas?
Oaxaca nunca se termina de conocer, y mucho menos de saborear. Estos restaurantes que tienes que conocer en Oaxaca son solo una probadita de todo lo que este estado guarda entre calles coloniales, playas doradas y pueblos llenos de tradición. Cada mesa tiene algo que contar: una receta heredada, una propuesta creativa o un rincón con vista que convierte la comida en experiencia. Lo increíble es que siempre hay algo más esperando: un nuevo spot que abre sus puertas, un chef que se atreve a reinventar lo clásico o un barrio que empieza a sonar entre los foodies locales.
Si ya se te abrió el antojo (y sabemos que sí), este es apenas el inicio. En el blog encontrarás más recomendaciones, rutas gastronómicas por zonas específicas, listas para ocasiones especiales y nuevos descubrimientos que podrían convertirse en tu próximo favorito. Oaxaca cambia, evoluciona y sorprende… y nosotros estamos aquí para contártelo. Así que guarda esta guía, haz tu reservación y sigue explorando. Porque cuando se trata de comer en Oaxaca, siempre hay otro lugar que tienes que conocer.