Dónde comer en Los Cabos
Decidir dónde comer en Los Cabos puede parecer tarea sencilla… hasta que te das cuenta de la cantidad de opciones que hay. Este destino no solo vive de sus paisajes espectaculares; su gastronomía se ha convertido en uno de los grandes motivos para visitarlo. Aquí puedes empezar el día con un desayuno frente al mar, seguir con una comida relajada después de la playa y cerrar con una cena que fácilmente se convierte en experiencia completa. Hay restaurantes elegantes con cocina de autor, terrazas perfectas para ver el atardecer, spots casuales para ir en shorts y lugares escondidos que solo los locales recomiendan cuando de verdad quieren quedar bien. Y lo mejor: cada zona tiene su propia vibra, desde el movimiento de la marina hasta el encanto más tranquilo de San José.
Pero la verdadera pregunta no es solo dónde comer, sino qué se te antoja vivir. ¿Buscas algo romántico para celebrar?, ¿un lugar amplio para ir con toda la familia?, ¿una terraza donde la sobremesa dure horas?, ¿o un rincón nuevo que todavía no sale en todas las fotos? En Los Cabos puedes encontrar mariscos fresquísimos, cocina internacional, propuestas asiáticas, italianas, mexicanas contemporáneas y hasta conceptos que mezclan todo en un solo menú. En esta guía te vamos a ayudar a filtrar entre tantas opciones para que elijas según tu plan, tu presupuesto y tu mood. Porque aquí no se trata solo de comer bien —eso es garantía—, sino de elegir el lugar que haga que tu momento se vuelva inolvidable.
1. Restaurante Puerta Vieja Los Cabos
Hay lugares que se sienten como “plan bien hecho” desde que cruzas la entrada, y Restaurante Puerta Vieja Los Cabos es justo eso. El ambiente tiene ese equilibrio que cuesta encontrar: elegante pero nada estirado, acogedor pero con presencia. Es de esos restaurantes donde la luz, la música y el servicio se acomodan perfecto para que la mesa se vuelva el pretexto ideal para platicar, brindar y quedarte un ratito más. Aquí vienes a disfrutar con calma, a pedir sin prisa y a dejar que la experiencia vaya creciendo platillo tras platillo.
La ubicación también juega a su favor: está en el Corredor Turístico, así que se siente como una parada obligada cuando quieres comer rico con el plus de estar en una de las zonas más bonitas de Los Cabos. Por su vibra y por cómo se presta el lugar, es ideal para cena: llegas cuando el día va bajando, eliges tu mesa con calma y empiezas con algo para compartir mientras se arma la noche. Es ese tipo de salida que no se siente “solo una comida”, sino un momento completo.
En la mesa, el plan se adapta fácil según con quién vayas. Es ideal para parejas y amigos: en pareja se arma una cena romántica sin caer en lo cursi; con amigos, se convierte en el spot perfecto para ponerse al día, pedir varias cosas al centro y hacer sobremesa larga. También funciona para celebrar, porque el lugar tiene ese toque especial que hace que hasta un martes se sienta como ocasión. Y si eres de los que se fijan en detalles, vas a notar que todo está pensado para que la experiencia sea cómoda, agradable y redonda.
Sobre el presupuesto, el rango de precio es de $500 a $800 pesos mexicanos por persona, dependiendo de lo que pidas y cómo acompañes la comida. En resumen: Puerta Vieja es una gran opción cuando quieres una cena con buena vibra, buen servicio y un ambiente que te hace sentir que estás exactamente donde deberías estar en Los Cabos.






2. Metate Cabo
En Metate Cabo la cocina mexicana se toma en serio, pero sin ponerse solemne. Es un restaurante con personalidad: sabores de raíz, técnicas tradicionales y una presentación cuidada que hace que cada platillo se sienta especial. El lugar tiene ese encanto de “mexicano contemporáneo” que no pierde lo auténtico: aquí el antojo se atiende con tortillas, salsas, humo, mezquite y esos detalles que te recuerdan por qué la comida mexicana es puro orgullo.
Este restaurante está en la colonia El Tezal, muy cerca del corazón de Cabo San Lucas, en una zona cómoda para llegar y perfecta para armar plan sin complicarte. Por su horario y vibra, es ideal para cena, especialmente cuando quieres algo más que “salir a comer”: quieres una experiencia. La terraza con ambiente cálido, las lucecitas y la decoración artesanal invitan a quedarte, pedir al centro, probar varios platillos y dejar que la noche se alargue.
En cuanto al tipo de plan, Metate funciona increíble para familias, amigos y parejas. Con amigos se arma el “vamos a compartir” y terminas probando de todo; en pareja se siente íntimo y distinto, ideal para una salida con intención; y en familia se disfruta porque el lugar es amplio, cómodo y con un ambiente que no presiona. Además, suelen tener detalles que suman a la experiencia, como coctelería bien pensada y un mood que se siente relajado pero con nivel.
El rango de precio es de $700 a $900 pesos mexicanos por persona, así que es una opción para consentirte con calma y salir con la sensación de que valió cada bocado. Y sí, el restaurante admite mascotas, un plus enorme si tu plan ideal incluye llevar a tu lomito contigo.








3. Daikoku Cabo San Lucas
En Daikoku Cabo San Lucas la experiencia va más allá del sushi. Este restaurante japonés combina tradición, espectáculo y sabor en un mismo espacio, especialmente si eliges sentarte en las mesas de teppanyaki donde el chef cocina frente a ti. El ambiente es dinámico, familiar y con ese toque divertido que hace que la comida se convierta en parte del entretenimiento. Aquí no solo vienes a cenar: vienes a vivir el proceso, a ver el fuego, a escuchar el sonido de la plancha y a probar cada bocado recién salido.
Se encuentra en la colonia Centro de Cabo San Lucas, en una zona práctica para llegar y perfecta para combinar con otros planes. Por su formato y propuesta, es ideal para cena, sobre todo si buscas algo diferente a lo típico. Su menú incluye sushi, sashimi, rollos especiales y opciones de teppanyaki con carnes, pollo y mariscos, pensadas para disfrutarse recién preparados y al momento.
En cuanto a compañía, funciona perfecto para familias y amigos. Es una gran opción para celebraciones, cumpleaños o reuniones donde quieres que la comida sea parte del show. También es buena alternativa para una salida en pareja si buscan algo interactivo y fuera de lo común. El ambiente es relajado, amplio y con servicio atento que hace que la experiencia fluya sin complicaciones.
El rango de precio es de $400 a $500 pesos mexicanos por persona, dependiendo del tipo de experiencia que elijas y las bebidas que acompañen la cena. Además, el restaurante admite mascotas, lo que suma puntos si planeas salir sin dejar a tu lomito en casa. Daikoku es ese clásico japonés en Cabo que combina sabor, ambiente y espectáculo en una sola reservación.







4. Chambao Los Cabos
Entrar a Chambao Los Cabos se siente como entrar a un show donde la comida es la estrella, pero el ambiente también juega fuerte. Aquí todo está pensado para que la noche se sienta especial: luces cálidas, música que marca el ritmo, un diseño bohemio-elegante y detalles que elevan el plan desde el primer brindis. No es un restaurante “tranquilo” de esos para cenar rápido; es un lugar para ir con tiempo, para disfrutar el mood y para dejar que la experiencia se construya entre platillos, coctelería y energía nocturna.
Este restaurante se encuentra en la colonia Zona Hotelera de San José del Cabo, una ubicación que le queda perfecta porque todo alrededor se presta para el plan de noche. Por concepto y horarios, es ideal para cena: llegas cuando ya bajó el sol, eliges tu mesa y te preparas para una experiencia completa. Su propuesta se mueve entre steakhouse y mariscos, con cortes premium, sabores intensos y presentaciones que se sienten de alto nivel, de esas que llegan a la mesa y automáticamente se vuelven tema de conversación.
En compañía, el lugar brilla cuando vas con parejas y amigos. Para pareja, es el tipo de spot que funciona para aniversario, celebración o cita con intención (de esas que se planean bien). Con amigos, es ideal para armar una noche más larga: pedir entradas al centro, compartir, brindar y dejar que el ambiente vaya subiendo. También es buen escenario cuando quieres “tirar la casa por la ventana” y que la salida se sienta diferente a lo típico.
El rango de precio es de $3,000 a $3,500 pesos mexicanos por persona, así que es una opción claramente de ocasión especial o para consentirte en serio. Además, el restaurante admite mascotas, un plus si tu plan incluye salir acompañado. En resumen: Chambao es para cuando quieres cena con presencia, ambiente con energía y una experiencia que se queda en la memoria.







5. Torote Restaurant at Valle del Sol
Llegar a Torote Restaurant at Valle del Sol se siente como descubrir un lugar aparte del mapa: más privado, más tranquilo y con ese tipo de ambiente que inmediatamente te baja las revoluciones. El escenario es parte del encanto: espacios abiertos, naturaleza alrededor y una vibra de “aquí sí se viene a disfrutar sin prisa”. Es el tipo de restaurante donde la mesa se vuelve plan completo, perfecto para platicar largo, brindar con calma y dejar que el atardecer haga lo suyo mientras la cocina va marcando el ritmo.
Este restaurante se encuentra en la colonia El Tezal (Altos del Tezal), en una zona elevada que le regala vistas abiertas y un entorno más reservado. Por concepto y atmósfera, es ideal para cena, sobre todo cuando quieres que la salida se sienta especial sin necesidad de tanta formalidad. La propuesta va por un estilo contemporáneo con enfoque en producto y brasas: sabores intensos, técnicas al carbón y platillos que se sienten pensados, no improvisados. Aquí se nota el amor al ingrediente, desde las entradas para compartir hasta los fuertes que llegan a la mesa con presencia.
En cuanto a plan, Torote queda increíble para parejas y amigos. En pareja es de esos lugares que se prestan para cita bonita (de las que se recuerdan), con un entorno íntimo y relajado. Con amigos funciona perfecto para armar cena larga: pedir varias cosas al centro, probar de todo y hacer sobremesa sin sentir que te están correteando. Además, el espacio se presta para celebrar: cumpleaños, aniversario o simplemente ese “hay que darnos un gusto” que se agradece.
El rango de precio es de $290 a $900 pesos mexicanos por persona, dependiendo de lo que armes en la mesa y las bebidas que acompañen. Y sí, el restaurante admite mascotas, así que el plan puede incluir a tu lomito sin complicaciones. En resumen: Torote es para cuando quieres comer rico, con ambiente tranquilo, vista bonita y una experiencia que se siente distinta a lo de siempre.







Más planes, más sabor
Después de recorrer esta guía, queda claro que aquí la comida no es solo parte del viaje… es el viaje. Cada restaurante tiene su propia energía, su propio ritmo y su manera de convertir una simple salida en un recuerdo que se queda contigo. Puedes empezar el día con algo relajado y terminar en una cena que se convierte en celebración improvisada; puedes elegir un lugar clásico que nunca falla o aventurarte con un spot que apenas empieza a sonar. En este destino, las opciones no se acaban y eso es justo lo emocionante: siempre hay otra terraza que descubrir, otro platillo que probar y otra mesa donde brindar mientras el cielo se pinta de naranja. Comer en Los Cabos es dejarte sorprender una y otra vez.
Y si crees que ya tienes claro tu próximo plan, te adelantamos algo: todavía hay mucho más por explorar. En este blog seguimos buscando esos lugares que realmente valen la reservación, comparando propuestas, descubriendo joyitas escondidas y armando listas que te faciliten decidir. Desde restaurantes románticos hasta opciones familiares, desde experiencias de lujo hasta spots relajados para ir en shorts, aquí encontrarás recomendaciones pensadas para cada mood. Así que no cierres la pestaña todavía: date una vuelta por nuestros otros artículos y sigue armando tu mapa gastronómico. Tu próxima comida inolvidable en Los Cabos podría estar a solo un scroll de distancia.