8 mejores restaurantes para Viernes Santo en Cuauhtémoc
El Viernes Santo es uno de esos días en los que la tradición se mezcla con el antojo, y si estás en la colonia Cuauhtémoc, tienes la suerte de estar rodeado de lugares que saben cómo hacerlo bien. Esta zona de la CDMX no solo está llena de historia, oficinas y edificios emblemáticos, también es un punto clave para los foodies que buscan algo especial en fechas como esta. Si estás evitando la carne roja pero no quieres conformarte con “lo de siempre”, acá vas a encontrar mariscos frescos, platillos vegetarianos que sorprenden, sushi del bueno y hasta cocina mexicana con ese twist moderno que siempre se agradece.

En esta guía te vamos a llevar por 8 restaurantes de Cuauhtémoc que son perfectos para comer en Viernes Santo sin sacrificar sabor ni experiencia. Ya sea que vayas solo, con tu pareja, en plan familiar o a echar el chal con amigos, seguro encuentras uno que te quede como anillo al dedo. Hay spots con terrazas, propuestas pet-friendly y hasta música en vivo para armar el plan completo. Así que saca la libreta, porque lo que sigue es puro antojo en clave cuaresmal.
1. Maíz Tinto Roma
Ubicado en la vibrante colonia Cuauhtémoc, Maíz Tinto es un gastrobar que se especializa en cocina mexicana de autor, ideal para quienes buscan una experiencia diferente durante la Cuaresma. Bajo la dirección del chef Ulises Palafox, este restaurante logra un balance perfecto entre tradición y modernidad, resaltando ingredientes locales en cada platillo. Aquí no se trata solo de comer, sino de disfrutar de una propuesta gastronómica con visión global y corazón mexicano. La carta incluye opciones ideales para esta temporada, como el aguachile de camarón verde tatemado, pescado zarandeado y carnitas de atún, todos con un twist sofisticado.
Es ideal para cena, especialmente si buscas un espacio que combine buena cocina, ambiente relajado y música que va del jazz al lounge. Ya sea que elijas sentarte en el interior con su decoración sobria y elegante, o en su acogedora terraza, te espera una experiencia completa para desconectarte del ritmo de la ciudad. En Viernes Santo, su cocina se convierte en un refugio de sabores marinos y técnicas modernas, que hacen de la vigilia algo digno de celebrar.
Maíz Tinto se presta tanto para cenas románticas como para salidas con amigos o familiares, gracias a su ambiente versátil y atención al detalle. Si estás buscando un lugar que sea cálido, íntimo y con platillos que despierten conversación, este es el spot. Además, el servicio es cercano, siempre dispuesto a recomendarte el maridaje ideal o el platillo estrella del día. Es uno de esos sitios que fácilmente se vuelve un favorito personal.
El rango de precio es de $310 a $500 pesos mexicanos por persona, muy accesible considerando la calidad y el cuidado en cada presentación. Y sí, Maíz Tinto admite mascotas, así que puedes llevar contigo a tu mejor amigo peludo y compartir juntos una velada que mezcla la tradición culinaria con la frescura de lo contemporáneo.






2. Puerto Viejo Mariscos Roma
En el corazón de la colonia Cuauhtémoc, Puerto Viejo Mariscos Roma trae el espíritu del viejo Acapulco directo a la ciudad. Este restaurante es un homenaje viviente a las tradicionales marisquerías de la costa, con un diseño vintage encantador y una vibra relajada que te transporta directo al puerto. En esta temporada de Cuaresma, es el lugar ideal para vivir una experiencia marítima sin salir del DF. Desde que entras, el ambiente cálido y la decoración te invitan a olvidarte del estrés y enfocarte solo en disfrutar.
Ideal para comida, Puerto Viejo brilla especialmente durante los Viernes Santos, gracias a su amplia variedad de platillos del mar. Su menú ofrece desde ceviche tropical hasta aguachile negro, pasando por preparaciones únicas como el aguachile trío, perfectas para los que buscan respetar la tradición sin sacrificar sabor. Además, su mixología es un gran plus, con bebidas refrescantes y creativas como el mojito, la clamachela y el coctel “Puerto Viejo”, que hacen match perfecto con cualquier platillo.
Este restaurante es una gran opción para familias, amigos o parejas, ya que su espacio es amplio y acogedor. Cuenta con terraza, área para fumadores y música en vivo en ciertos días, lo que hace que cada visita se sienta como una pequeña escapada de fin de semana. También es una excelente elección para celebraciones especiales o comidas de negocios en un ambiente relajado pero con estilo.
El rango de precio es de $300 a $400 pesos mexicanos por persona, bastante accesible considerando la calidad de la comida y el servicio. Y lo mejor es que Puerto Viejo admite mascotas, así que tu lomito también puede disfrutar de este pedacito de costa en plena ciudad. Es un plan completo para los que quieren pasar la Cuaresma con sabor, ambiente y buena compañía.






3. Cabuya Rooftop Condesa
En lo alto de un edificio en la colonia Cuauhtémoc, Cabuya Rooftop ofrece una experiencia gastronómica diferente para vivir la Cuaresma desde otra perspectiva: la de las alturas. Este lugar destaca por su atmósfera relajada, su diseño moderno y una vista panorámica de la ciudad que te deja sin aliento. Con música chill o house sonando de fondo, es el spot perfecto para quienes quieren escapar del bullicio sin salir de la ciudad. Su propuesta mezcla la frescura del mar con una cocina al grill bien ejecutada, lo que lo convierte en una excelente opción para un plan de Viernes Santo con sabor y estilo.
Ideal para cena, Cabuya brilla cuando cae el sol. Su carta ofrece platillos como el ceviche Cabuya, tostadas de atún, tacos de jaiba y hasta totuaba de cultivo, ideal para quienes desean mantener la tradición sin perder la sofisticación. El ambiente se presta para tardes largas que se convierten en noches de sobremesa y cocteles. La coctelería, por cierto, es uno de los puntos fuertes del lugar, con bebidas que mezclan técnica, creatividad y un toque tropical que va perfecto con el mood de Semana Santa.
Es un restaurante muy versátil, ideal para amigos, parejas o incluso reuniones casuales de trabajo. Sus espacios están pensados para adaptarse a diferentes momentos del día: desde un atardecer romántico hasta una noche relajada con tragos y buena música. Los DJs en vivo y el diseño abierto de la terraza lo hacen un lugar memorable sin necesidad de pretextos especiales. Aquí todo fluye y cada detalle aporta a la experiencia.
El rango de precio es de $600 a $1,200 pesos mexicanos por persona, y sí, Cabuya Rooftop admite mascotas, así que puedes disfrutar de la vista junto a tu lomito mientras saborean juntos un Viernes Santo con mucho estilo. Un rooftop con alma de playa que sabe cómo darle un giro moderno a las tradiciones.







4. Ostrería 109 Condesa
En la sofisticada zona de Hipódromo, dentro de la colonia Cuauhtémoc, se encuentra Ostrería 109, un templo del buen comer para quienes aman los mariscos y buscan una experiencia elegante durante la Cuaresma. Este restaurante es ideal para quienes quieren disfrutar de la temporada con platillos que mezclan la frescura del mar con el toque irresistible de la brasa. Cada elemento está pensado para sorprender: desde su diseño sobrio con detalles cálidos, hasta su cocina abierta que deja ver el talento detrás de cada platillo.
Ideal para cenas, sobre todo si se trata de una ocasión especial o una salida que se sale de lo común. En Viernes Santo, su menú se convierte en una celebración de sabores marinos: tiradito de atún, tostadas de ceviche, pulpo a las brasas o su ya famoso taco gobernador. Todo está perfectamente ejecutado, con porciones generosas y un sabor que te lleva directo a la costa sin salir de la ciudad. Además, su coctelería es otro de los pilares del lugar: elegante, balanceada y siempre sorprendente.
Es un lugar perfecto para parejas, amigos o celebraciones especiales, con un ambiente acogedor que invita a quedarte más tiempo. Su terraza es ideal para cenas al aire libre, y algunos días incluso hay música en vivo que le suma aún más encanto a la experiencia. El servicio es impecable, y cada detalle está cuidado para hacerte sentir en un espacio exclusivo, pero sin pretensiones. Ya sea que busques un plan romántico o una cena entre amigos, este lugar se presta para todo.
El rango de precio es de $1,200 a $1,500 pesos mexicanos por persona, y aunque es un poco más elevado, la calidad de la experiencia lo justifica totalmente. Además, Ostrería 109 admite mascotas, así que tu compañero peludo también puede acompañarte en esta cena de Viernes Santo llena de sabor, ambiente y ese toque especial que hace toda la diferencia.







5. Tori Tori Izakaya Condesa
En una de las calles más queridas de la colonia Cuauhtémoc, se encuentra Tori Tori Izakaya Condesa, un rincón japonés que combina elegancia, tradición y un aire moderno irresistible. Fundado por el Dr. Katsumi Kumoto Kawasaki, este restaurante se ha consolidado como uno de los referentes de la cocina nipona en la ciudad. Su diseño arquitectónico vanguardista y ambiente sobrio hacen que cada visita se sienta como una experiencia cuidadosamente planeada. En temporada de Cuaresma, se vuelve un auténtico templo para quienes prefieren los sabores del mar.
Ideal para cenas, sobre todo si buscas una velada tranquila, sofisticada y deliciosa. Su menú está lleno de opciones perfectas para quienes guardan vigilia: nigiris de atún, salmón o robalo; rolls frescos; sashimi con cortes de altísima calidad; y platos calientes como el bacalao negro o el pulpo a las brasas. La carta de bebidas también es destacada, con sakes artesanales, whisky japonés y cócteles que armonizan de forma impecable con los sabores del mar. Es una propuesta ideal para transformar cualquier viernes santo en una noche especial.
Tori Tori es perfecto para parejas o grupos de amigos cercanos que buscan compartir una experiencia más íntima. Su atmósfera es tranquila, con iluminación tenue, detalles elegantes y un servicio pulido que sabe cuándo estar presente y cuándo dejarte disfrutar. No es un lugar ruidoso, lo cual lo convierte en una excelente opción para una charla pausada, una celebración discreta o simplemente un gusto personal en medio de la Semana Santa.
El rango de precio es de $500 a $1,000 pesos mexicanos por persona, un gasto que se ve reflejado en la calidad, presentación y cuidado de cada platillo. Y para quienes no quieren dejar fuera a su peludo, hay buenas noticias: Tori Tori Izakaya Condesa admite mascotas, así que puedes llevar a tu compañero canino y compartir juntos una noche de sabor japonés con el sello de la tradición.







6. La Pescadería Río Lerma
En una de las calles más conocidas de la colonia Cuauhtémoc, La Pescadería Río Lerma es una opción ideal para quienes aman los mariscos y quieren disfrutar de la Cuaresma sin complicaciones. Este lugar combina el estilo relajado de una marisquería clásica con un toque moderno y muy citadino. Su ambiente cálido, acompañado de una terraza perfecta para tardes soleadas o noches tranquilas, lo convierte en un espacio ideal para desconectarse del ritmo de la ciudad mientras se disfruta de lo mejor del mar.
Ideal para comida o cena, su menú es un festival de sabores que van desde lo tradicional hasta lo contemporáneo. Aquí puedes disfrutar desde un aguachile de camarón bien picosito hasta una tostada de atún perfectamente balanceada. Durante el Viernes Santo, destacan platillos como el salmón al gusto, el pulpo a la jamaica o los camarones zarandeados, que cumplen perfectamente con la temporada sin sacrificar nada de sabor. Además, tienen música en vivo los sábados y transmisiones de eventos deportivos, lo que convierte cualquier visita en una experiencia completa.
Es un restaurante muy versátil, ideal para compartir con amigos, parejas o incluso en una comida de negocios. Su cercanía con el Ángel de la Independencia y su excelente atención lo hacen un punto de encuentro perfecto para quienes buscan un buen lugar para comer y convivir. También es ideal para citas románticas o reuniones más casuales, ya que su ambiente permite desde una comida tranquila hasta una noche animada.
El rango de precio es de $120 a $1,250 pesos mexicanos por persona, dependiendo de lo que elijas, ya que tienen desde opciones ligeras hasta platillos para compartir. Y claro, La Pescadería Río Lerma admite mascotas, así que tu lomito también es bienvenido. Un lugar completo, sabroso y con ese ambiente costeño que se agradece en plena ciudad.







7. El Japonez Condesa
En el cruce perfecto entre lo tradicional y lo contemporáneo, El Japonez Condesa es uno de esos lugares que elevan la experiencia de la comida japonesa a otro nivel. Ubicado en la colonia Cuauhtémoc, este restaurante es ideal para disfrutar de la Cuaresma con estilo, sabor y mucha atención al detalle. Su arquitectura moderna y minimalista, junto con su ambientación cálida y cosmopolita, lo convierten en el spot ideal para una comida o cena fuera de lo común. Aquí, cada platillo cuenta una historia de balance, técnica y respeto por los ingredientes.
Ideal para cenas, especialmente si buscas un espacio con buena vibra y calidad garantizada. En esta temporada, su menú tiene varias opciones que se ajustan perfecto al espíritu de la vigilia: desde camarones roca, rolls como “La Patrona” o “Spicy Tuna”, hasta su delicioso dumbory de salmón. Todo con ingredientes frescos, técnicas refinadas y presentaciones impecables. Su mixología y carta de sakes también merecen atención, ya que complementan la experiencia con sabores que realzan lo que hay en el plato.
Es un restaurante que se adapta bien a diferentes tipos de plan: una salida con pareja, una reunión con amigos o incluso una cena más casual con la familia. Tiene una terraza acogedora para quienes prefieren el aire libre y un interior íntimo que invita a la conversación. Es de esos lugares donde el ambiente se siente especial sin ser pretencioso, lo que lo hace ideal para celebrar la Semana Santa sin complicaciones.
El rango de precio es de $650 a $800 pesos mexicanos por persona, justo por la calidad de lo que recibes y el servicio atento. Además, El Japonez Condesa admite mascotas, así que puedes compartir esta deliciosa experiencia con tu mejor amigo peludo. Si lo tuyo es el sushi con alma y una atmósfera que invita a quedarte, este lugar te va a encantar.






8. Onomura Nigiri Room Cibeles
Si estás en busca de una experiencia más íntima y sofisticada para disfrutar la Cuaresma, Onomura Nigiri Room Cibeles es el lugar perfecto. Situado en la colonia Cuauhtémoc, este restaurante japonés se ha ganado una reputación impecable gracias a su enfoque en nigiris, sashimis y platillos de altísima calidad, preparados con una precisión casi ceremonial. Su atmósfera elegante, con iluminación tenue y detalles minimalistas, lo convierten en un espacio que invita al silencio, la contemplación y, sobre todo, al deleite.
Ideal para cenas, es un spot perfecto para esas noches donde se busca algo más especial, más memorable. Durante el Viernes Santo o cualquier día de Semana Santa, su menú brilla con opciones como el nigiri de atún toro, el sashimi de hamachi o el handroll de cangrejo suave. Todo se prepara al momento, frente a ti, permitiendo que cada bocado sea una experiencia sensorial completa. Además, cuentan con una selección de sakes y vinos naturales que maridan a la perfección con cada platillo.
Este restaurante es ideal para parejas o grupos pequeños de amigos que aprecian los detalles y el buen comer. La barra es el corazón del lugar, donde puedes ver de cerca el trabajo de los chefs y sumergirte en el arte de la cocina japonesa. También tienen mesas para quienes prefieren una experiencia más tradicional. Es un sitio pensado para disfrutar sin prisas, donde cada platillo cuenta una historia.
El rango de precio es de $1,000 a $1,200 pesos mexicanos por persona, lo cual es acorde con la calidad de ingredientes y el nivel de la experiencia. Y sí, Onomura Nigiri Room admite mascotas, así que si tu compañero de cuatro patas es bien portado, también es bienvenido en esta celebración culinaria. Ideal para cerrar la Semana Santa con elegancia, sabor y una vibra muy zen.






Cuaresma sin sacrificios
La colonia Cuauhtémoc tiene una propuesta para cada tipo de paladar y cada forma de vivir el Viernes Santo. Desde rooftops con vista al atardecer, hasta marisquerías con alma costeña o barras de sushi que son una experiencia sensorial, esta zona de la ciudad se ha convertido en un verdadero mapa del sabor. Lo mejor es que todos estos lugares saben interpretar la tradición sin caer en lo aburrido. Aquí la Cuaresma se vive con estilo, con platillos creativos, ingredientes frescos y ambientes que invitan a quedarte más de lo planeado.
Y si te quedaste con ganas de seguir descubriendo rincones culinarios, nuestro blog está lleno de recomendaciones para cada antojo, ocasión o barrio de la CDMX. Desde desayunos para campeones hasta spots para cenas románticas o lugares pet-friendly donde tu lomito también es bienvenido. Síguenos para seguir explorando juntos la ciudad plato por plato, porque cada calle tiene un sabor y cada temporada, su propio menú. Y tú, ¿ya sabes a dónde vas este próximo viernes?