6 mejores restaurantes para Viernes Santo en Jalisco
El Viernes Santo es una de esas fechas donde la tradición se mezcla con el antojo. En Jalisco, lejos de ser un día de restricciones aburridas, es la excusa perfecta para descubrir lugares que saben cómo respetar la costumbre sin dejar de consentirte con platillos llenos de sabor. Si estás buscando opciones para comer delicioso sin carne roja, este listado te va a encantar. Desde mariscos frescos, cocina vegana creativa, hasta propuestas internacionales con ingredientes de temporada, aquí hay algo para cada tipo de paladar.

Estos seis restaurantes no solo destacan por sus menús adaptados a la ocasión, sino también por su ambiente, atención y propuesta gastronómica única. Ya sea que vivas en Guadalajara, estés vacacionando en Puerto Vallarta o simplemente quieras cambiar de rutina, estas recomendaciones están pensadas para que el Viernes Santo sea una experiencia rica, consciente y muy memorable. Sigue leyendo y arma tu plan con tiempo, porque estos lugares no solo se llenan… ¡se saborean!
1. Restaurante Del Puerto – Puerto Vallarta
Ubicado en la tranquila y encantadora colonia Versalles, Restaurante Del Puerto es uno de esos lugares que se disfrutan con calma, buena compañía y excelente comida. Perfecto para una cena íntima o una velada relajada durante el Viernes Santo, este restaurante es ideal para disfrutar con pareja o con amigos que saben apreciar una experiencia gastronómica sin prisas. Su ambiente relajado y su cocina bien ejecutada lo hacen un imperdible en Puerto Vallarta.
Para quienes siguen la tradición y prefieren evitar carnes rojas, el menú de Del Puerto es una delicia. Opciones como salmón perfectamente sellado, pastas artesanales con ingredientes frescos y platillos a base de mariscos se roban el protagonismo durante esta temporada. La cocina combina lo clásico con toques creativos que sorprenden sin perder lo reconfortante. El rango de precio por persona va de $300 a $500 pesos mexicanos, haciendo de este lugar una opción accesible sin sacrificar calidad.
El ambiente del restaurante es íntimo y acogedor, con música suave, iluminación cálida y atención personalizada que te hace sentir como en casa. Es ideal para quienes buscan desconectarse del bullicio turístico y disfrutar de una comida bien servida en un espacio con alma. Además, cuenta con amenidades como WiFi gratuito, música ambiental y estacionamiento cercano.
Una gran ventaja es que sí admite mascotas, así que tu lomito también puede acompañarte en esta experiencia. Eso sí, dado que el espacio es limitado y muy solicitado durante Semana Santa, lo mejor es reservar con anticipación. En Restaurante Del Puerto, el Viernes Santo se vive con sabor, tranquilidad y ese encanto local que solo Puerto Vallarta sabe ofrecer.
















2. Mariscos El Coleguita – Marina Vallarta
En el corazón de la colonia Marina Vallarta, Mariscos El Coleguita se ha ganado su lugar como una institución para los amantes del buen comer en Puerto Vallarta. Fundado en 1989, este restaurante es una excelente opción para disfrutar una abundante comida en familia o con amigos durante el Viernes Santo, cuando los mariscos se convierten en los protagonistas indiscutibles de la mesa.
El menú está lleno de sabor, tradición y generosidad. Platillos como el filete de pescado, camarones al gusto y ceviches variados son ideales para quienes buscan respetar la tradición sin carne roja. Y como toque especial, cada comida incluye un caballito de tequila, caldito de camarón y postre de platanitos fritos con licor de café, cortesía de la casa. El rango de precio por persona está entre $250 y $350 pesos mexicanos, lo cual lo hace accesible para grupos grandes o para disfrutar sin preocuparse por la cuenta.
El ambiente es 100% costero, relajado y muy festivo. El restaurante cuenta con una terraza amplia, ideal para aprovechar la brisa marina, mientras se escucha música ambiental y se disfruta de un servicio ágil y amigable. Es de esos lugares donde el buen humor y los buenos platillos están garantizados, sobre todo en fechas como el Viernes Santo, cuando el antojo de mariscos está al máximo.
Eso sí, si planeabas llevar a tu mascota, considera que no admite mascotas, por lo que tendrás que organizar el plan sin tu lomito. Debido a su popularidad, especialmente en esta temporada, te recomendamos reservar con anticipación para asegurar tu mesa. Mariscos El Coleguita es sinónimo de tradición, sabor y abundancia, el lugar ideal para saborear el Viernes Santo al puro estilo vallartense.








3. Terraza Bahía Camarón – Guadalajara
Ubicada en la Plaza M, sobre Av. Circunvalación División del Norte, Terraza Bahía Camarón es el lugar ideal para disfrutar una deliciosa comida o una cena relajada durante el Viernes Santo, especialmente si tienes antojo de mariscos frescos y ambiente relajado. Este restaurante es perfecto para compartir con amigos o tener una cita casual en un entorno náutico sin salir de Guadalajara.
Durante Semana Santa, su menú brilla con opciones que respetan la tradición: tacos de mariscos con aguachiles, camarones cucaracha, ostiones zarandeados, y su famoso molcajete de mariscos. Todo preparado al momento y con ingredientes frescos que hacen justicia al sabor del mar. Además, puedes acompañar tus platillos con una bebida refrescante mientras ves algún partido en sus pantallas. El rango de precio por persona es de $65 a $350 pesos mexicanos, lo que lo convierte en una opción muy accesible para la calidad que ofrece.
La decoración evoca un ambiente costero con detalles en madera, tonos azules y terraza al aire libre, perfecta para desconectarte del estrés urbano. Tiene música ambiental, WiFi gratuito y pantallas para quienes no quieren perderse ningún evento deportivo. Ya sea que vayas a botanear o hacer una comida más completa, el lugar tiene ese toque fresco y casual que se antoja justo en estas fechas.
Eso sí, si planeabas ir con tu lomito, considera que no admite mascotas, así que mejor deja al peludo en casa. Por su popularidad y buena vibra, es recomendable reservar con anticipación, especialmente durante Semana Santa. En Terraza Bahía Camarón, el Viernes Santo se convierte en una excusa perfecta para relajarte, comer delicioso y compartir buenos momentos sin complicaciones.







4. Restaurante A Mar y Sierra – Puerto Vallarta
En la moderna y en tendencia colonia Versalles, en Puerto Vallarta, A Mar y Sierra es una joya gastronómica que celebra la cocina mexicana contemporánea con un toque muy personal. Perfecto para disfrutar de una cena especial durante Viernes Santo, este restaurante es ideal para compartir con tu pareja o con amigos que aprecian experiencias culinarias memorables. Aquí, cada platillo cuenta una historia y cada visita se siente como un viaje sensorial.
La chef Fabiola Meraz lidera la cocina, fusionando sabores de la Sierra Madre con la frescura del mar vallartense. En esta temporada, el menú ofrece opciones perfectas para quienes evitan carne roja: la pesca del día, ensalada de betabel y coliflor en salsa de cacahuate y ajonjolí, entre otros. Cada platillo está pensado para sorprender sin dejar de ser fiel a sus raíces. El rango de precio por persona va de $220 a $690 pesos mexicanos, ideal para una experiencia gastronómica accesible y de alto nivel.
El ambiente del restaurante es cálido, elegante y relajado. La decoración combina modernidad con detalles tradicionales, y la atención del personal hace que te sientas completamente apapachado. Ya sea para una cita romántica o una noche de amigos, el lugar se presta para cualquier plan sin perder su esencia íntima y especial.
Y sí, una gran ventaja es que sí admite mascotas, así que puedes disfrutar la experiencia con tu lomito. Por su creciente popularidad, especialmente durante Semana Santa, te recomendamos reservar con anticipación. A Mar y Sierra es más que un restaurante: es un homenaje a la cocina mexicana bien hecha, perfecto para saborear el Viernes Santo con alma, historia y mucho corazón.







5. Happy Shrimp Mariscos Punto Sur – Guadalajara
Ubicado en Los Gavilanes, dentro de la moderna zona de Punto Sur, Happy Shrimp Mariscos Punto Sur es un restaurante que combina la frescura del mar con el sazón de la cocina nayarita y sinaloense, ideal para una sabrosa comida durante el Viernes Santo. Con una terraza encantadora, atención de primera y un menú pensado para compartir, este lugar es perfecto para disfrutar con familia, amigos o incluso en una cita casual con ese toque divertido.
En esta fecha especial, Happy Shrimp se convierte en el lugar ideal para respetar la tradición sin dejar de comer delicioso. Ofrece platillos como los camarones zarandeados, aguachiles, tacos de mariscos, tostadas creativas como la “chiluda”, y su icónico “Plato Bandera” con distintas preparaciones de mariscos. Todo con ingredientes frescos y recetas auténticas. El rango de precio por persona va de $300 a $700 pesos mexicanos, accesible para una experiencia abundante y sabrosa.
El ambiente es relajado y festivo, con música que va desde salsa hasta pop, ideal para pasar una tarde larga disfrutando del clima, la compañía y la comida. Cuenta con terraza, zona para fumar, pantallas y una decoración fresca y colorida que te transporta directo a la costa. Además, su coctelería es un gran plus, con tragos como “Paradise” o “Happy Party” que elevan la experiencia.
Y sí, una gran ventaja: sí admite mascotas, así que tu lomito también es bienvenido para pasarla bien contigo. Por su ambiente alegre y gran demanda durante Semana Santa, lo mejor es reservar con anticipación. En Happy Shrimp, el Viernes Santo se vive entre risas, mariscos, tragos y buena vibra, como debe ser.







6. Henshin Sushi – Puerto Vallarta
En el corazón del Centro de Puerto Vallarta, sobre la calle Matamoros, Henshin Sushi es mucho más que un restaurante japonés: es una experiencia culinaria inmersiva ideal para una cena especial este Viernes Santo. Con su propuesta omakase y su ambiente sofisticado con vista a la bahía, es perfecto para disfrutar con pareja, celebrar una ocasión o simplemente vivir algo diferente durante Semana Santa.
Para quienes siguen la tradición de evitar la carne roja, este lugar es ideal. El menú se basa en pescados y mariscos frescos, destacando sus Omakase Clásico y Premium, Premium Rolls, sashimis de atún, nigiris y yakimeshi. Todo se sirve con una estética impecable y técnicas japonesas que resaltan los sabores naturales. El rango de precio por persona es de $1,100 pesos mexicanos, reflejando la calidad y el detalle de cada platillo.
El ambiente es íntimo, elegante y cuidadosamente diseñado para ofrecer una experiencia sensorial completa. Desde la música hasta la presentación de los platos, todo está pensado para que cada visita se sienta como un viaje gastronómico. Además, la atención es personalizada y el servicio, impecable. Sin duda, un lugar donde el arte de la cocina japonesa brilla con luz propia.
Ten en cuenta que no admite mascotas, así que si pensabas llevar a tu lomito, mejor planea esta salida como un momento de desconexión gourmet. Por su exclusividad, es imprescindible reservar con anticipación, especialmente en fechas como el Viernes Santo. En Henshin, la tradición y la innovación se encuentran en cada bocado, haciendo de esta experiencia una forma única de vivir la Semana Santa.







El sabor no termina el viernes
El Viernes Santo no tiene por qué vivirse con resignación ni en casa con una lata de atún. Como viste en este recorrido, Jalisco está lleno de restaurantes que respetan la tradición y, al mismo tiempo, te ofrecen platillos llenos de sabor, creatividad y ambiente. Ya sea que estés en la costa de Vallarta, en el ritmo urbano de Guadalajara o en alguna escapada rápida, estas seis opciones tienen todo para convertir este día en una experiencia rica, consciente y deliciosa. Aquí la tradición se celebra con mariscos frescos, cocina de autor y propuestas para todos los estilos.
¿Te quedaste con ganas de más? No te preocupes, en nuestro blog tenemos muchas más recomendaciones para cada ocasión del año. Desde dónde desayunar en pareja, hasta los mejores rooftops para ver el atardecer con una buena copa en mano. Quédate explorando, arma tu siguiente plan y haz de cada comida una aventura. Porque comer bien también es una forma de celebrar. ¡Nos leemos en la próxima salida!